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EL MUNICIPIO
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EL MUNICIPIO
EL MUNICIPIO
Ubicación geográfica
 Celanova se sitúa geográficamente en el centro de la comarca de la provincia de Ourense de la que se constituye como capitalidad y a la que le da el nombre, la Terra de Celanova, formada, además, por los municipios de A Bola, Cartelle, Gomesende, A Merca, Pontedeva, Quintela de Leirado, Ramirás y Verea, cuya población alcanza, según el Instituto Galego de Estatística en datos de 2006, los 19.317 habitantes.
 Con una extensión territorial de 67 km2 y un censo poblacional de 6.137 habitantes, su capitalidad de está situada al suroeste de la provincia de Ourense, distante 24 kilómetros de su capital, con la que se comunica por la carretera N-540 que en sentido inverso sirve de enlace con la frontera de Portugal, país con el que la comarca limita a través de los municipios de Verea y Quintela de Leirado, por lo que geográficamente puede ser considerada la capital de una comarca fronteriza.
El municipio se subdivide a su vez en 18 parroquias: Acebedo do Río (San Xurxo), Alcázar de Milmanda (Santa María), Amoroce (Santiago), Ansemil (Santa María), Barxa (Santo Tomé), Bobadela (Santa María), Cañón (San Lourenzo), Castromao (Santa María), Celanova (San Rosendo), Fechas (Santa María), Freixo (Santa Cristina), Milmanda (Santa Eufemia), Mourillós (San Pedro), Orga (San Miguel), Rabal (San Salvador), Veiga (San Paio), Vilanova dos Infantes (San Salvador) y Viveiro (San Xoán).
Y estos términos parroquiales, en un total de 132 pequeñas aldeas que le otorgan la consideración de ser uno de los municipios con mayor dispersión poblacional de Galicia.
La villa

 
La parte antigua de la villa está presidida por el omnipresente monasterio benedictino de San Salvador, (declarado monumento histórico-artístico de carácter nacional en el año 1931) que constituye uno de los más bellos ejemplares del barroco gallego, constituido por la iglesia abacial –cuya actual construcción fue levantada en el siglo XVI bajo la dirección de Melchor de Velasco-, dos amplios claustros –uno barroco y el otro renacentista- y el resto de unas dependencias monacales en las que destaca sobremanera la vieja biblioteca del edificio, hoy dedicada a biblioteca del Instituto de Enseñanzas Medias, y la cocina del monasterio, cuyas dependencias son utilizadas hoy por un Centro de Servicios Sociales.
En el interior de la iglesia, de planta de cruz latina, hay ricos retablos de gran barroquismo obra del prestigioso tallista leonés, Francisco de Castro Canseco, así como dos coros de delicada sillería (uno de ellos del siglo XV, considerado el más completo de la época, de cuantos se conservan en Galicia, actualmente en proceso de restauración), así como una monumental cúpula de media naranja que preside y cierra la iglesia.
En el jardín se ubica la capilla de San Miguel, la única construcción que permanece en pie desde la época fundacional y que mantiene virgen su identidad de joya representantiva del arte mozárabe, la única que se conserva en Galicia en tan vigente integridad. Declarada Monumento Histórico Nacional en el año 1923, su fundación data del año 936, cuando San Rosendo decidió la creación del monasterio.
La fachada de la iglesia –actual iglesia parroquial-, ofrece una fastuosa decoración con enormes columnas corintias, pilastras, frontones partidos, etc., y sirve de marco a la plaza Mayor, jalonada de casas de la época inmediata a la exclaustración.
El resto de la villa se ha ido configurando alrededor de este edificio, como un alto en el camino, que desde Ourense comunica con la frontera portuguesa. Es recomendable un paseo por el casco antiguo, de calles tranquilas con vistosas galerías y rincones asoportalados, de fuerte sabor popular. Merece la pena un recorrido por la calle da Botica, la plaza do Millo, la plaza das Pitas y las calles de Curros Enríquez y Manuel Lezón.
La comarca
Por lo que respecta a su natural, ésta se inscribe en una depresión orográfica marcada de Este a Oeste por el curso medio del río Arnoia y de Sur a Norte por el que trazan, en paralelo, sus principales afluentes, el Tuño y el Sorga; con una segunda derivación transversal, paralela en este caso al río Arnoia, que dibuja más hacia el sur el río Deva, desde los montes de Outeiro de Aguas -en Verea- hasta el río Miño, produciendo por su orilla meridional una fuerte depresión que sube hacia la sierra de Leboreiro, en donde se encuentran las cimas más altas de la comarca y ésta se separa literalmente del país vecino.

 
En lo que se refiere a la cuenca natural propia del municipio, Celanova se identifica por ser zona de media montaña, con dos unidades morfológicas perfectamente diferenciadas que tienen su punto de inflexión en los aproximadamente 525 metros de altitud a los que se encuentra la capitalidad municipal. La mitad suroccidental, por encima de esa cota, es la que alcanza las máximas elevaciones, con la Casa da Neve como punto álgido y se organiza fundamentalmente en torno al curso alto del río Tuño. Y la mitad nororiental, más poblada, raramente supera los 500 metros de altitud y está drenada por los ríos Sorga y Arnoia, que dan lugar a los valles agrarios más productivos del municipio.
Socioeconomía
Dentro de las actividades económicas, el sector servicios constituye la base de la estructura productiva de Celanova, debido a su papel de centro comarcal distribuidor de bienes y servicios, lo que ha supuesto el desarrollo de comercios, equipamientos y servicios profesionales, que generan un elevado número de activos terciarios.
La actividad industrial gira fundamentalmente en torno a la explotación de los recursos locales y al subsector de la construcción, con una creciente presencia de otras empresas dedicadas al sector de la madera. Su estructura es muy atomizada y las dedicaciones principales son: la industria maderera, la elaboración de productos lácteos (con una destacada presencia de pequeñas empresas familiares), una reseñable industria chacinera y los establecimientos relacionados con el sector metalúrgico dedicado a la construcción. La puesta en marcha del parque empresarial de Ansemil ha generado la instalación de nuevas empresas de servicios, de logística y de transformación de carne, así como la modernización de otras que ya funcionaban en la comarca.
Por otra parte, la existencia de amplias zonas llanas y abrigadas, en torno a los valles fluviales, hace posible el desarrollo de algunos cultivos especializados y un policultivo variado de hortalizas, flores y legumbres.
La cabaña ganadera se basa preferentemente en el porcino, después de que el ganado bovino, con una gran tradición en la comarca, sufriese el gran declive del sector lácteo y cárnico.
Pero, al hablar de la socioeconomía de Celanova, no se haría un análisis completo si no se hiciese mención a la incidencia que, tanto a nivel demográfico como económico ha ejercido el papel de la emigración. Una emigración que tuvo diversos focos concentrados de destino. Argentina y Cuba se situarían en el primer rango cronológico, para dar paso posteriormente a Chile y fundamentalmente Venezuela en los años 50, Centro Europa en los años 60 y también, en esa misma época, Estados Unidos, con una presencia especial en la ciudad de Newark y Nueva York, en donde se concentra actualmente una poblada colonia con prestigiosos restaurantes en puntos emblemáticos de la ciudad.

 

Ayuntamiento de Celanova 2007



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